Despite regulatory evolution and restrictions affecting certain refrigerants, thousands of cooling installations in Spain are still operating with R-22, a refrigerant already banned in the European Union, whose replacement has become a technical priority for the sector.
Ante este escenario, el refrigerante R-449A, también conocido como XP40, se consolida como una de las alternativas transitorias más equilibradas y realistas para la reconversión de sistemas existentes. Su comportamiento termodinámico, más cercano al del R-22 que otras mezclas tradicionales como el R-404A, permite realizar la transición con menos modificaciones estructurales y con ajustes técnicos asumibles para muchas instalaciones. “El R-449A (XP40) se ha consolidado como una de las soluciones más utilizadas para la reconversión de equipos que operaban con R-22, ya que permite mantener un rendimiento muy cercano al del refrigerante original con ajustes técnicos relativamente limitados”, explica José Pedro García, Business Development and Technical Marketing de TSS Chemours.
En palabras de Verónica Castañón, directora general de Gupo STAG, “en el sector de la refrigeración nos encontramos con un parque de equipos todavía muy amplio que trabaja con R-22. La clave no es solo sustituir un gas, sino hacerlo de forma inteligente, garantizando estabilidad operativa y eficiencia energética. Por eso tenemos Alcobre, una división exclusivamente dedicada a los gases refrigerantes”.
Aunque toda reconversión requiere un análisis técnico previo, el paso a XP40 suele implicar intervenciones relativamente controladas, como la verificación de compatibilidad del sistema, la sustitución o comprobación del aceite POE, el ajuste del recalentamiento o la revisión de válvulas y parámetros de expansión.
Estas actuaciones permiten optimizar instalaciones existentes sin necesidad de sustituir completamente los equipos, algo especialmente relevante para empresas que buscan mejorar su eficiencia sin afrontar inversiones estructurales inmediatas.
“Muchas empresas piensan que migrar desde R-22 implica cambiar toda la instalación, cuando en realidad existen soluciones intermedias técnicamente sólidas que permiten prolongar la vida útil de los sistemas y mejorar su rendimiento”, señala Castañón.
Greater stability and better energy performance
One of the differentiating factors of XP40 compared with other blends is its lower glide, which translates into more stable operation. In practical terms, this enables greater thermal stability, better control of evaporation, and a lower workload for the compressor, factors that directly influence the overall efficiency of the installation.
In medium- and low-temperature applications, this operating balance can also contribute to improving the adjusted cooling capacity and reducing electricity consumption, provided the retrofit is carried out with proper parameter tuning.
The transition to next-generation refrigerants goes beyond regulatory adaptation. For many companies in the commercial and industrial refrigeration sector, it also represents an opportunity to modernize their systems, reduce energy consumption, and lower their environmental footprint. “Companies today seek solutions that combine sustainability, technical viability, and cost control. A well-planned retrofit allows progress on all three fronts at once”, states the general director of Grupo STAG.
Because, as the company notes, no two installations are alike: each retrofit requires a specific technical analysis to ensure safety, efficiency, and long-term stability.